Deconstruyéndome

2/20/2018

No sé cuántas horas habré perdido maldiciendo el día en que te conocí... No sé cuántas horas me habré pasado ante el espejo y viéndote a ti ahí, inerte, débil, mirándome y yo quieta, sin evitarte la mirada... Limitándome a analizarte, odiarte y preguntarme por qué decidí que te quería conocer.

Te he echado de menos, te he querido, te he odiado, te he valorado, te he dado todo y tú me lo has dado a mí. Estuviste conmigo cuando lo he necesitado, he llorado en tu hombro, te has abierto a mí y hemos visto todo más claro. He ido a lugares en los que sin ti no hubiese ido: sitios que jamás volvería a visitar y sitios que no me cansaría de ver. Me hundí igual que también crecí a tu lado y cuando mejor estuve: me dejaste. Y hay veces que te añoraba y hay veces que no, y hay veces en las que simplemente me limitaré a hablar de ti como si hubieses sido una pesadilla y en realidad lo único que hacía era soñar contigo.

Me perdí buscándote y desistí. Consideré olvidarte; te perdí completamente y preferí no buscar explicaciones y es que las relaciones se acaban y tú habías acabado conmigo... Cada vez menos cabizbaja volví a recomponerme y ya no estabas ahí y lo difícil, o al menos lo más extraño, era que aprendí a estar sin ti. Aprendí a salir a la calle sin tener con quién mantener una conversación interesante, aprendí a cargar el peso de las cosas sin apenas mostrar sentimientos. Aprendí a no expresarme y a no tener la necesidad de hacerlo. Aprendí a mantener la vista al frente sin que ningún tipo de camino se pudiera interponer ante mí.

Desgraciadamente el punto de inflexión llegó hace poco, y es que el otro día te vi sin que te dieras cuenta. Y ahora no paro de pensar en lo nuestro, y no es que te eche de menos más allá de un sentimiento estrictamente reflexivo, pero sí que sé que necesito esa dependencia para poder deconstruir todo lo que llevo y siento. Y es que solo tú consigues que grite si lo necesito, solo tú haces que llueva si algo me atormenta o que arda si algo me quema por dentro. No tengo límites contigo y eso es lo único que me permite vivir conmigo.

<<¿Qué clase de yo seré si no soy capaz de deconstruirme cada vez que lo necesite?>>

(mientras escribí esto sonaba Silence de Lucia)



You Might Also Like

0 comentarios