A mis "compañeros"

5/19/2017

Quiero que charlemos, así que te invito a que te sientes, te prepares un café o un té, o incluso si quieres te sirvas una copita del vino que pilles por casa, hoy la que hablaré (no sé si más de lo que debo) seré yo.

Apuesto a que tienes cara de incertidumbre (es la curiosidad), no quiero que te asustes, te recuerdo que ya nada de lo que pueda decir te debería sorprender... No debería.

Estoy acostumbrada a hablar de este hecho sin ningún tipo de problema cara al público, no me avergüenzo de casi nada de lo que he hecho o dejado de hacer en el tema en que haré referencia, así que si en algún momento te sientes incómodo espero que seas consecuente: esto no es una cuestión personal, aquí tú y yo no somos los protagonistas, de veras espero que no te quedes a media frase, si crees que podrías hacerlo: vete ya.

Este texto tiene un receptor específico y genérico, aunque en realidad podría apostar que la gran mayoría de gente que lo lea se sentirá reflejada por una parte o por la otra, así que seas quien seas bienvenido, pero hoy va por vosotros "compañeros".

Llegan bombardeos a mí sobre casos de discriminación de niños a otros niños, críos que todavía no saben muy bien por qué son encerrados todos en una misma sala para hablar y escuchar sobre temas que realmente les interesan bien poco (a unos más que a otros), y que para tener que alimentar su aburrimiento y poco ego deben atormentar a otros para poder así subir algo su autoestima (seguramente por ciertas carencias las cuales no vengo a hablar de ellas aquí). Y siempre que leo o veo alguna noticia sobre algo así me retuerzo del dolor, mi honor es atacado una vez más, me cabreo con el mundo, en realidad me cabreo con vosotros. 

<<¿Por qué te cabreas con nosotros?>>, déjame "compañero" aclarar algunas cosas antes de que te laves las manos y dejes de darte por aludido, porque como puedes comprobar no son "unos cuantos compañeros", quiero aclarar que meto a todas las personas en el mismo saco, aquí no me salvo ni yo... 60 personas¹ en plena fase de adolescencia son las involucradas. Quien bien me conozca o sepa de mi existencia, específicamente quien tuvo el placer de compartir pupitre conmigo en mis días de gloria² sabe (sí o sí, no hay quien no lo sepa) que me jodieron padecí molestias por parte de algunos cuantos. Para los curiosos, deciros que no vengo a explicar mi historia ni por qué me hicieron bullying en clase, porque la respuesta es fácil: porque sí. Vengo a hablar de por qué me cabreo con mis compañeros cada vez que veo una noticia sobre el tema

De antemano quería decir que podéis ir en paz, porque por suerte o por desgracia (para vosotros), alguien como yo no guarda rencores a nadie (aunque me costó). De hecho no agradezco que en mis días de gloria², pasara lo que pasé, pero desde luego es una experiencia que en su día me hizo crecer como persona, cosa que algunos seguramente aún trabajan en ello... 

Como persona que pasó días de gloria², sé de primera mano qué se siente al ser una ninguneada y sentirte que realmente no eres nadie en un mundo de gente que aparentemente es igual que tú. La ironía de esto, es que también sé que es sentirse en la otra parte, porque como superviviente de una selva de adolescentes con las neuronas "agilipolladas" cada vez que tenía la oportunidad de dar una estacada a cualquiera, la daba sin cualquier tipo de reparo. Son muchísimas más la veces en las que insulté, menosprecié, contesté inapropiadamente o regalé alguna que otra cachetada por defensa propia, que por las que lo hice por estar al mismo nivel de personas zafias y sin moral: pero sé que lo hice... También fui de esas personas (por suerte hace tiempo que ya no) que se callaron cuando vio algún tipo de injusticia o abuso ante cualquiera, y no dije nada... 


Por eso estamos todos en el paquete "compañeros", porque fueron pocos los que siguieron a pie del cañón en la intervención de hacer de mí una menos, en lugar de una más, pero todos colaboramos en ello. Algunos me machacaron días sí, día también (os mando un saludo cordial y un deseo porque sintáis un pequeño sentimiento de lástima o arrepentimiento, en caso contrario: que os den), todos los demás también estuvisteis ahí: los que me trataban con desprecio, los que se apartaban cuando pasaba, los que me ignoraban cual bicho raro, los que teníais cojones u ovarios de hablarme de la forma más cordial hasta que cualquier otro llegara y automáticamente me mirarais con el mayor desprecio del mundo, los que decían a mi cara que eran mis amigos y a mis espaldas que no y sobretodo la gran mayoría: los que dejasteis que todo pasara porque sí, los que no hicisteis nada

Tuve en su día muchísimas discusiones de tú a tú con muchos de vosotros porque a veces ni siquiera sabíais porque me tratabais así y yo sí que lo sabía: porque por desgracia los que son más zafios y soberbios son los más populares y eso os encantaba. Por suerte la gran mayoría con el tiempo ha sentado cabeza y parecéis (no os conozco tanto) personas decentes y con sentido común.

Por eso me cabreo con vosotros cuando miro las noticias sobre chavales que son capaces de quitarse la vida. No porque yo lo padecí (de verdad que lo superé), sino porque hay padres, profesores y compañeros de estos mismos que dejan que suceda y eso me cabrea tanto. Así que después de que leáis esto quiero regalaros un consejo: si algún día sois padres (ojalá tengáis familias maravillosas, o no), luchad porque vuestros hijos no sean como lo fuisteis vosotros. Luchad porque planten cara a esa actitud de estúpidos salvajes, luchad porque ni sean víctimas, ni propulsores, ni de esos que no hacen nada cuando podrían haberlo hecho. Porque imaginaos que yo no hubiese sido yo y hubiese sido otro, imaginad que ese otro hubiese tenido menos paciencia que yo y menos estima, imaginaos por un momento que esa persona hubiese hecho por intentar quitarse la vida... Imaginad que es vuestro hijo. ¿Lo pilláis ya?  

Yo en su día fui <<la chafa>> y hace tiempo que ya dejé de ver ese término como algo ofensivo, porque ya no lo soy, pero algunos pensáis que no fuisteis culpables de nada y precisamente vosotros sois los que más culpa tenéis. Espero que en lo que procede en vuestra vida ya no penséis nunca más así, de verdad que lo espero.  


60 personas¹ Número aproximado de alumnos del curso.
días de gloria² Eufemismo al que en lenguaje coloquial podríamos llamar "los días que fui la puta margi". 

  • INCISO 1: Quiero disculparme ante cualquier persona que haya insultado, ninguneado o menospreciado sin motivo aparente y que haya ofendido (o no) su integridad moral, porque tuviera razones o no en su día, nada justifica ese comportamiento. Muestro así de manera pública mi deseo porque esas personas que haya podido haber molestado en su día, lean esto y acepten mis disculpas, porque realmente lo siento.
  • INCISO 2: Deseo agradecer de todo corazón a la primera profesora que hizo darme cuenta de que pensar diferente a alguien no te hace inferior y de que no era culpa mía que algunos maduraran después que otros. Una profesora que por desgracia ya no está entre nosotros pero que siempre, siempre, siempre voy a recordar como de las mejores que tuve: Gracias T.C.

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